SPANISH

Tuve que hablar un poquito en la despidida de la escuela de español el viernes anterior. He escrito lo que iba a decir porque cuando estoy nerviosa, no puedo hablar muy bien! Entonces, aqui es mi discurso, mas o menos: Si me equivoco hoy, no es porque ustedes me hayan enseñado mal, sino porque estoy nerviosa. Hablar en frente de gente no es lo mío. Lo mío son los números, entonces he preparado una lista de números importantes de mis experiencias con ustedes.

  • 24: Veinticuatro, es el numero de semanas de clases que he tenido en El Sol desde Diciembre.
  • 247: Doscientos cuarenta y siete, es el numero de mis galletas que Martin he comido.
  • 9: Nueve, es el numero de profesores que me han enseñado oficialmente, pero el numero de ustedes que me ha enseñado es mucho mayor.
  • 122: Ciento veintidós, es el numero de días que he entrado por la puerta de El Sol y es igual al numero de días en los que he aprendido cosas útiles para mi vida acá en Perú.
  • 487: Cuatrocientos ochenta y siete, es el numero de horas que me he sentado en las salas de El Sol por clase, más una hora extra en la banca afuera para despertarme cuando estaba durmiendo en la clase de Renzo.
  • 108: Ciento y ocho, es el numero de Coca Colas Zeros que he comprado para evitar dormirme en las clases.
  • 300: Tres cientos, es el numero de horas que he estado en el bus para ir y regresar a casa durante esta aventura, mas o menos.
  • 1,000,000: Un millón, es el numero de errores que he cometido hablando español y voy a cometer un millón más, pero gracias a todos porque he aprendido un montón en mi tiempo aquí en la escuela.

Les agradezco mucho a todos ustedes por su tiempo, por su cariño, por apoyarme, y por soportarme en los día más difíciles cuando el español no salía de mi boca. Por ocho meses he vivido con cambios constante y difíciles: cambio de país, de casa, de amigos, de todo, pero esta escuela – ustedes – ha sido una cosa constante en mi vida diaria. Aunque he estado en el bus tres cientos horas durante 24 semanas de clases, me he despertado cada mañana con anticipación de venir a mi segunda casa y tener conversaciones divertidas con gente muy amable. Espero regresar con frecuencia para visitarlos porque voy a extrañarlos mucho.

Los profesores, Renzo y Martín, que me enseñaban el curso superior. / The professors, Renzo and Martin, that taught my superior course.

Los profesores, Renzo y Martín, que me enseñaban el curso superior. / The professors, Renzo and Martin, that taught my superior course.

ENGLISH

I had to speak a little in the goodbye party of my Spanish school last Friday. I had written what I wanted to say because when I am nervous, I cannot talk very well! So, here is my mini-speech, more or less: If I make a mistake today, it’s not because you all have taught me badly, but rather because I am nervous! To speak in front of people isn’t my thing. My thing is numbers, so I have prepared a list of important numbers of my experiences with you all:

  • 24: Twenty-four is the number of weeks of classes that I have had in El Sol since December.
  • 247: Two-hundred and forty-seven is the number of my cookies that Martin has eaten.
  • 9: Nine is the number of professors that have officially taught me, but then number of you all that have taught me is much higher.
  • 122: One hundred and twenty-two is the number of days that I have entered the doors of El Sol and it is equal to the number of days in which I have learned udeful things for my life here in Peru.
  • 487: Four hundred and eighty-seven is the number of hours that I have seated myself in the classrooms of El Sol, plus one hour more in the bench outside to wake myself up when I was sleeping in Renzo’s class.
  • 108: One hundred and eight is the number of Coca Cola Zero that I have bought to avoid sleeping in class.
  • 300: Three hundred is the number of hours that I have been in the bus to go and return home during this adventure, more or less.
  • 1,000,000: A million is the number of errors that I have commited speaking Spanish and I am going to commit a million more, but thanks to all of you because I have learned loads in my time here in the school.

I would like to thank all of you for your time, for your care, for supporting me, and for putting up with me [play on words in Spanish with support/put up with] on the difficult days when the Spanish didn’t leave my mouth. For eight months I have lived with constant and difficult changes: change of country, of house, of friends, of everything, but this school – you all – has been one thing constant in my daily life. Even though I have been in the bus 300 hours during 24 weeks of classes, I have woken up each morning with anticipation of coming to my second home and having fun conversations with friendly people. I hope to return frequently to visit because I will miss you all a lot.

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